La tecnología basada en sCO2 tiene el potencial de cumplir los objetivos de la UE para centrales eléctricas convencionales, altamente flexibles y eficientes, al tiempo que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, eliminar residuos y, sobre todo, reducir el consumo de agua.

Apoyar el sistema eléctrico, hacienda la producción de electricidad basada en combustibles fósiles más flexible

El ciclo supercrítico de CO2 para un soporte flexible y sostenible del sistema eléctrico (sCO2-Flex) tiene como objetivo adaptar las centrales eléctricas de combustibles fósiles a los requisitos futuros del sistema energético. Las plantas convencionales podrían fomentar la integración de fuentes de energía renovables (como la eólica y la solar) compensando su naturaleza intermitente, proporcionando energía de respaldo y ayudando a estabilizar la red. Sin embargo, estas plantas no están actualmente en condiciones de sufrir grandes fluctuaciones de producción de energía, como se solicita en escenarios futuros con cuotas cada vez más altas de energías renovables.

El consorcio sCO2-Flex aborda este desafío desarrollando y validando un diseño escalable / modular de un ciclo Brayton de 25MWe, utilizando CO2 supercrítico que permitirá un aumento en la flexibilidad operativa (cambios rápidos de carga, arranques y paradas rápidos) y en la eficiencia de las centrales eléctricas de carbón y lignito existentes y futuras, reduciendo así su impacto medioambiental, en consonancia con los objetivos de la UE. La tecnología basada en sCO2 tiene el potencial de cumplir los objetivos de la UE para centrales eléctricas convencionales, altamente flexibles y eficientes, al tiempo que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, eliminar residuos y, sobre todo, reducir el consumo de agua. El Proyecto, que tiene como objetivo desarrollar experiencia en sCO2 para la generación de electricidad y EDF, también investigará su posible aplicación a energías renovables como la energía solar concentrada y biomasa.